Hoy, aprovechando que empezamos el Carnaval, os traigo una receta tradicional de mi tierra en estas fechas, las "orellas de Entroido", u orejas de Carnaval, un clásico gallego en esta época del año.
Sin embargo, la receta es tan sencilla y tan buena, que desde luego podemos aprovecharla durante todo el año! Una merienda o desayuno que inspira tradición, invierno y familia.
Estos serían los ingredientes y sus cantidades mínimas, que dan para unas 8-10 orejas grandes, y que podéis multiplicar hasta donde queráis.
- 200 gramos de harina.
- 1 huevo
- 25 gramos de azúcar
- 30 gramos de mantequilla derretida.
- 70 ml. de leche tibia.
- 1 pizca de sal
- 1 chorrito de anís
Para freir:
- 2 o 3 trozos de piel de limón o lima
- abundante aceite. para freir!
PROCESO
El primer paso es poner en un bol todos los ingredientes, excepto la harina, y mezclarlos bien con varillas. Esta será la parte húmeda de nuestra masa.
A continuación añadimos la harina y mezclamos todo, a mano o a máquina, hasta obtener una masa compacta, suave y elástica pero trabajable. Una de las leyes de oro en panadería y pastelería es una masa preferiblemente húmeda a seca. El desarrollo y la suavidad del aire y la miga serán los óptimos así, mientras que una masa seca apelmazará el resultado.
También es importante ir incorporando la harina poco a poco, pues las cantidades nunca son exactas y la absorción de la humedad varía de unas harinas a otras. Así te resultará más fácil llegar al punto perfecto de la masa sin pasarte de sequedad.
En este punto taparemos la masa con una trapo y la dejaremos reposar unos 15 minutos. La masa se volverá más manejable y se pegará menos a las manos transcurrido el descanso.
Tras el reposo, es el momento de dividir la masa en porciones. Para una oreja de tamaño medio, corta porciones de unos 5 cm más o menos (ver foto). Después, puedes empezar a estirar cada porción con un rodillo y tras enharinar o engrasar la superficie de trabajo. Cuanto más finas las estires, más crujientes quedarán después. La forma clásica suele ser alargada y con un pellizco en el centro, consiguiendo la apariencia que da nombre a la receta.
Cuando tenemos nuestras orejas ya estiradas y preparadas, es el momento de freírlas. Empieza a echarlas en la sartén una a una con el aceite bien caliente. Otra norma para mí inquebrantable: usa siempre aceite de oliva, para todo. Si cortas dos o tres tiritas de piel de limón, o de lima como en mi caso, y las echas en el aceite mientras fríes las orejas, no solo conseguirás un aroma muy interesante, sino que el aceite se te quemará menos y aguantará más.
Verás como nada más poner las orejas en el aceite, empiezan a formarse unas burbujas en la masa, ése el resultado perfecto! Quedarán crujientes y huecas por dentro.Vete retirándolas a una fuente con papel de cocina para que se absorba el aceite sobrante.
Una vez hayan reposado y enfriado un poco, espolvorea por encima azúcar glass, que completará el sabor y servirá también como decoración.
Deja que se enfríen bien y.. voilà! Orellas de Entroido. Espero que las disfrutes y que te haya aportado una nueva receta para tu repertorio, en este caso tradicional del norte de España. Feliz Carnaval!!
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