miércoles, 13 de febrero de 2013

BERENJENAS RELLENAS DE CARNE PICADA Y VERDURAS



Hoy, una receta sana, completa, fácil y muy buena. Combinamos en un solo plato las verduras, los lácteos y la carne, y sobretodo, ¡el sabor! Os paso los ingredientes que yo he usado para dos personas y de ahí, hasta donde queráis. También tened en cuenta que en cuanto a las verduras elegidas, se trata de algo muy personal y perfectamente variable. Podéis añadir o cambiar las que os pongo aquí por otras que os gusten, como el calabacín, otros tipos de pimientos... etc. La clave está en intentar crear un plato con el mayor número de colores posible. Los colores de los alimentos definen el tipo de vitaminas y nutrientes que los forman, por ello, a más colores, mayor equilibro y mejor alimentación. En este caso tenemos verde, naranja, blanco y el violeta de la berenjena, por supuesto.


INGREDIENTES:

- 2 berenjenas
- 200 gramos de carne picada (yo he usado mixta de cerdo y ternera)
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 zanahoria
- 1 pimiento verde
- 5 o 6 champiñones
- Unas cucharadas de tomate triturado (unas 10, aunque es a ojo y según el gusto de cada uno)
- Un chorrito de vino blanco
- Queso rallado (yo usé mozzarella)

- ESPECIAS: pimienta negra, perejil, cilantro, y pimienta blanca y nuez moscada para la bechamel.
- Unas hojas de albahaca fresca.
- Por supuesto, aceite de oliva virgen extra y sal.


PROCESO:

Empezamos con las berenjenas. Las asaremos en el horno y para eso, precaliéntalo a unos 200º y corta las puntas de las berenjenas, lo mínimo posible. Después, ábrelas a la mitad a lo largo y realiza unos cortes en la pulpa en forma de cuadraditos. Esto nos servirá para que se cocinen mejor y para que sea más fácil después retirar la pulpa. Fíjate en la foto para entender mejor estos cortes:




Después, echamos un chorrito pequeño de aceite de oliva virgen extra sobre cada una y las metemos en el horno. No tardarán mucho, unos 15 minutos, hay que ir vigilándolas para que no se quemen.




Mientras, preparamos las verduras. Yo suelo cortar todo primero para tenerlo ya luego preparado a la hora de ir añadiendo los diferentes ingredientes. En esta receta, lo cortamos todo en pequeños daditos. 




Echamos primero el ajo solo en la sartén, con dos o tres cucharadas de aceite, hasta que se empiece a dorar, y añadimos el resto de las verduras. Es el momento de empezar a añadir especias. Las verduras se pochan mejor cuando le ponemos la pizca de sal, pues ayudar a expulsar los líquidos y los azúcares. También, ponemos un poco de pimienta negra, una pizca de cilantro, y un puñado de perejil. Lo rehogamos todo junto a fuego lento hasta que se pochen.






Cuando estén listas, retiramos las berenjenas del horno, el cual dejamos encendido para que esté preparado para el paso final, el gratinado. La pulpa se habrá quedado blandita y más transparente. La retiramos con ayuda de una cucharada y mejoramos el troceado para añadirla al resto de las verduras.






Mientras dejamos que todas las verduras ya con la berenjena se sigan cocinando juntas, preparamos un cazo u otra sartén con un poco de aceite, una cucharada más o menos. Ahí rehogaremos la carne un poco antes de añadirla a las verduras.





Cuando la carne se ha cocinado durante unos minutos, la incorporamos a las verduras, y añadimos a todo el conjunto el chorrito de vino blanco (como hasta que bañe a todos los ingredientes, la segunda de las dos siguientes fotos) y las hojas de albahaca, y dejamos que se reduzca todo a fuego lento. Tardará unos minutos.





Mientras, podemos ir preparando la salsa bechamel, cuya receta encontraréis en este blog pinchando aquí.
Cuando el vino se ha reducido, añadimos el tomate triturado, rectificamos de sal, y dejamos que cocine todo junto otros 10 minutos, veremos que ha reducido todo un poco más y que se ha incorporado bien.





Cuando tenemos listo nuestro relleno, lo retiramos del fuego y es el momento de rellenar las pieles de las berenjenas que vaciamos anteriormente. 




Cuando las tenemos bien llenitas, echamos un poquito de bechamel en cada una, intentando que no desborde, y lo culminamos con el queso rallado.






Y por último, las gratinamos en el horno durante unos minutos, a 200º - 220º, hasta que veamos que el queso se queda doradito. ¡Que las disfrutéis! Comparte la receta si te ha gustado!














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